Lixiviados: Qué son y por qué pueden contaminar

De acuerdo con la jerarquía de residuos, el depósito en vertedero debe considerarse la última alternativa de gestión, una vez agotadas las opciones prioritarias de prevención, preparación para la reutilización, reciclaje y valorización. Sin embargo, cuando el vertido resulta inevitable, la gestión de los residuos no concluye con su depósito. La infiltración de agua a través de la masa de residuos genera un efluente potencialmente contaminante, denominado lixiviado.

¿Qué son los lixiviados?

Los lixiviados son líquidos muy contaminantes que se generan cuando el agua, principalmente procedente de la lluvia, atraviesa los residuos acumulados en el terreno y arrastra sustancias disueltas o en suspensión. Además, a esta agua se suma la humedad presente en los propios residuos.

Teniendo esto en cuenta, la formación de lixiviados depende fundamentalmente de dos factores: la presencia de humedad contenida en el residuo y la entrada de agua procedente de la lluvia o de las aguas subterráneas. 

En este proceso de percolación, es decir, el paso del agua a través de la masa de residuos, el agua arrastra e incorpora sustancias y componentes disueltos o en suspensión y puede contener sustancias peligrosas como metales pesados, compuestos orgánicos y sales. Dependiendo del tipo de residuo y las condiciones del entorno, los lixiviados pueden presentar una alta carga contaminante, lo que hace imprescindible su control y tratamiento. 

Precisamente por esta capacidad contaminante, los lixiviados son uno de los principales impactos ambientales asociados a los vertederos, y deben recogerse y gestionarse de forma correcta.

Definición

Más allá de esta explicación general, existen definiciones formales que delimitan con precisión qué se considera lixiviado. Según la RAE, un lixiviado es un: 

Líquido residual, generalmente tóxico, que se filtra de un vertedero por percolación. 

La definición normativa de lixiviado aparece en la Directiva 1999/31/CE y se mantiene en la Directiva 2008/98/CE. En España, esta definición se recoge en el Real Decreto 646/2020, de 7 de julio: 

Cualquier líquido que percole a través de los residuos depositados y que sea emitido o esté contenido en un vertedero. 

Características de los lixiviados 

En líneas generales, los lixiviados destacan por lo siguiente: 

  • Presentan elevada concentración de compuestos orgánicos e inorgánicos
  • Su producción es irregular, tanto en volumen como en composición, ya que varía según la época del año
  • La fracción biodegradable de la materia orgánica disminuye a medida que aumenta la edad del vertedero
  • Los lixiviados presentan una concentración alta de amonio, nitratos y nitritos y baja concentración de PO43- 
  • Suelen tener un muy oscuro debido a la alta concentración de materia orgánica y oxidación, además de desprender un fuerte y desagradable olor

Factores que influyen en su formación 

Estas características que presentan los lixiviados dependen de una serie de factores que condicionan cuánto lixiviado se genera y con qué composición: 

  • cantidad y frecuencia de las precipitaciones
  • humedad de los residuos
  • composición y grado de compactación de los residuos
  • edad del vertedero
  • temperatura y evaporación
  • superficie expuesta
  • eficacia de la impermeabilización y del drenaje
  • entrada de aguas superficiales o subterráneas

Problemas ambientales asociados 

Estas características y propiedades de los lixiviados pueden ocasionar importantes problemas en el entorno que van desde la posible contaminación del suelo y las aguas superficiales y subterráneas, cuando no se recogen y tratan adecuadamente, hasta afectar a la estabilidad de la masa de residuos y del vertedero porque su acumulación dentro del mismo puede incrementar la presión interna. 

Por todo esto, los lixiviados generados en los vertederos requieren de sistemas específicos de captación, control y tratamiento, pues resulta esencial para garantizar la seguridad y la estabilidad del vertedero, minimizar su impacto ambiental y proteger tanto el suelo como los recursos hídricos del entorno.