Obsolescencia programada: Qué es y cómo aumenta los residuos

La obsolescencia programada es una estrategia mediante la cual un producto se diseña o fabrica para tener una vida útil limitada, de forma que, pasado un determinado tiempo, deje de funcionar correctamente, pierda prestaciones o resulte menos atractivo para el consumidor.

El origen de este concepto está especialmente relacionado con productos electrónicos y electrodomésticos, aunque puede aparecer en muchos otros bienes de consumo. En muchos casos, la obsolescencia programada provoca que las personas consumidoras se vean obligadas a renovar el producto, ya que normalmente la reparación de los dispositivos afectados por estas prácticas resulta significativamente más cara que comprar uno nuevo. Como consecuencia,  esta práctica favorece al aumento de los residuos y del consumo de recursos naturales.

¿Qué es la obsolescencia programada?

La obsolescencia programada consiste en disminuir de manera consciente y deliberada la duración efectiva de un producto para favorecer su reemplazo. Esto puede ocurrir porque determinados componentes tienen una vida útil inferior al resto del producto, porque resulta difícil o demasiado caro repararlo o porque deja de ser compatible con nuevas tecnologías o actualizaciones.

No siempre implica que un producto se estropee por completo. En algunos casos continúa funcionando, pero sus características hacen que repararlo o seguir utilizándolo sea cada vez más difícil.

¿Cómo aumenta la obsolescencia programada los residuos?

Una de las principales consecuencias de la obsolescencia programada es que puede acelerar el ciclo de sustitución de los productos. Si los bienes duran menos o son difíciles de reparar, se desechan con mayor frecuencia y se necesitan nuevos productos para reemplazarlos.

Esto supone una mayor generación de residuos. Esta relación es especialmente relevante en los aparatos eléctricos y electrónicos. En nuestro post sobre obsolescencia programada y su impacto en los RAEE hablamos de manera más extensa sobre esta problemática.

Obsolescencia programada y economía circular

La economía circular busca reducir la necesidad de fabricar, consumir y desechar productos de manera continua. Para ello, apuesta por productos duraderos, reparables, reutilizables y reciclables.

Combatir la obsolescencia programada y favorecer una mayor vida útil de los bienes ayuda a prevenir residuos desde su origen, reducir el consumo de materias primas y disminuir el impacto ambiental asociado a la producción y eliminación de productos.

En definitiva, entender qué es la obsolescencia programada permite comprender por qué la durabilidad y la reparabilidad de los productos son aspectos fundamentales para reducir los residuos y avanzar hacia un consumo más sostenible.