Impacto ambiental: definición, tipos de impacto e indicadores
Un impacto ambiental no es más que una alteración provocada por la actividad humana en un entorno. El impacto ambiental tiene siempre su origen en una acción humana y se manifiesta según tres facetas sucesivas:
- La modificación de alguno de los factores ambientales o del conjunto del sistema ambiental
- La modificación del valor del factor alterado o del conjunto del sistema ambiental
- La interpretación o significado ambiental de dichas modificaciones, incluyendo sus consecuencias para la salud y el bienestar humano.
El impacto se entiende como la diferencia de evolución del entorno «con» y «sin» acción humana. Es decir, se mide por la diferencia entre la trayectoria que seguiría el entorno en ausencia de la actividad causante y la que tiene en presencia de ella. Esta vinculación a la evolución temporal hace que el impacto sea, a su vez, variable en el tiempo, como puede verse en la siguiente figura:

Fuente: elaboración propia
El impacto puede ser actual, cuando lo ocasiona una actividad en funcionamiento, o potencial, cuando se refiere al riesgo de impacto de una actividad en marcha o a los impactos que se derivarían de una acción en proyecto, en caso de ser ejecutada.
Definición de impacto ambiental
El impacto ambiental es la valoración o emisión de un juicio de valor cualitativo o cuantitativo sobre la alteración que una actividad humana produce en el medio ambiente. Es, además, la consecuencia o producto final de un efecto, representada por las variaciones en los atributos del medio ambiente expresadas en términos cualitativos o cuantitativos.

Fuente: Pixabay
Un mismo impacto tiene diferente interpretación ambiental según el tiempo y el lugar. Por ejemplo, cortar una encina de un encinar denso tiene un impacto fácilmente absorbible por el ecosistema; cortar la única encina del lugar puede ser un impacto importante y percibido como inaceptable. Además, el significado ambiental de una alteración varía en el tiempo porque cambia la propia alteración y porque la percepción social también evoluciona: a medida que se progresa en el nivel de calidad de vida, aumenta la exigencia social de calidad ambiental.
Diferencia entre impacto y efecto
Aunque con frecuencia se utilizan como sinónimos, impacto y efecto son conceptos distintos.
El efecto tiene un carácter más genérico: es la alteración que se produce en el medio ambiente como consecuencia de las acciones que forman parte de un proyecto o actuación humana. Se distinguen dos clases de efectos.
- Los efectos primarios son consecuencia directa de acciones principales; generalmente son fáciles de identificar, describir y valorar.
- Los efectos secundarios son consecuencia de acciones derivadas de otras principales, en los que los efectos primarios se constituyen en causas o agentes degradantes. Están ligados por relaciones causa-efecto a veces difíciles de identificar y, en ocasiones, tienen más entidad que los primarios, siendo a largo plazo los que causan los verdaderos problemas.
El impacto, en cambio, va más allá: es la valoración de esa alteración, la emisión de un juicio sobre su significado ambiental. En definitiva, el efecto describe qué cambia; el impacto evalúa cuánto importa ese cambio.
Clases de impacto
Los impactos se organizan en cinco grandes bloques según la naturaleza de la interacción entre la actividad causante y el entorno:
- Impactos de sobreexplotación. Se asocian a actividades que utilizan recursos ambientales sin respetar los criterios de sostenibilidad, aproximándose o superando la tasa de renovación de los recursos renovables o las intensidades de uso aceptables para los no renovables.
- Impactos de ocupación y transformación del espacio. Se generan cuando existe discordancia entre la vocación de los ecosistemas y la naturaleza y localización de las actividades humanas. Suelen ser de carácter irreversible y están condicionados por la presencia de elementos o transformaciones físicas muy evidentes, como edificios, instalaciones o cambios en los usos del suelo.
- Impactos de contaminación. Se producen cuando una actividad emite materiales o energía que se dispersan y transforman en el medio, superando la capacidad de asimilación de los vectores ambientales y dando lugar a niveles de inmisión inaceptables.
- Impactos derivados del declive o ausencia de actividad. Se distinguen dos tipos: la subexplotación de recursos o ecosistemas, que surge por la falta de gestión y cuidados que requiere la explotación tradicional de los recursos; y el impacto de la pasividad, que se aplica a la falta de intervención ante situaciones que propician degradaciones ambientales, como fenómenos erosivos o riesgos de incendios forestales que se autoalimentan si no se actúa.
Además de estos cuatro bloques, tendremos que añadir los impactos positivos, que se producen cuando la acción humana se integra cuidadosamente en el medio, mejorando alguno de sus factores o el conjunto del sistema ambiental, y aquellos derivados de la presencia del proyecto conjunto.

El agotamiento de los acuíferos es la consecuencia de un impacto de sobreexplotación hídrica, uno de los mejores ejemplos de impactos de sobreexplotación en España. Fuente de la imagen: Magnific
Indicadores de impacto
Un indicador ambiental es una expresión medible de un factor ambiental. El indicador de impacto es un índice que permite conocer las alteraciones que produce una acción de un proyecto sobre un factor del medio, ayudando a cuantificar el impacto y conocer la magnitud de esas alteraciones de forma cualitativa o cuantitativa.
Para ser eficaces, los indicadores deben ser:
- Fácilmente identificables, con una definición nítida y de fácil percepción
- Excluyentes, sin solapamientos ni redundancias entre ellos
- Representativos, con suficiente grado de información respecto al impacto
- Relevantes, portadores de información significativa sobre la magnitud e importancia del impacto
- Cuantificables en la medida de lo posible, ya que algunos pueden ser intangibles
Desde el punto de vista de la valoración, existen dos clases de indicadores. Los indicadores cuantitativos son aquellos para los que se dispone de una unidad de medida convencional, de manera que las situaciones «con» y «sin» proyecto son directamente comparables en una métrica objetiva. Los indicadores cualitativos son aquellos para los que no existe una unidad de medida estándar, y se recurre a sistemas alternativos de valoración: bien mediante criterios objetivos que permiten una estimación relativamente rigurosa, bien a través de la denominada «intersubjetividad», que corresponde a la valoración realizada por un panel de expertos en el que están representados los grupos de interés de la población afectada.
A su vez, los indicadores pueden aplicarse de forma directa, cuando el factor alterado es directamente cuantificable, como la concentración de SO₂ en el aire; o de forma indirecta, cuando el impacto se estima a través de índices medibles que expresan el efecto, como el porcentaje de población afectada por niveles de ruido superiores al máximo aceptable.



